1908

Después de la restauración de la Domus, Lluís Domènech i Montaner realiza el proyecto de la “Casa Nueva”, el futuro Castillo de Santa Florentina.

El 4 de noviembre de 1908 hizo estancia en el nuevo castillo el rey Alfonso XIII quien otorgó a Ramon de Montaner el título de conde del Valle de Canet. Por su dedicación empresarial el castillo se convertía en un verdadero “cenáculo” de opiniones a través de la concurrencia de poetas, literatos, artistas, políticos, amigos que debatían, entre muros, de distintos temas. Profesionales y particulares. La presencia de su yerno Ricard de Capmany i Roura casado con su hija Júlia de Montaner i Malattó, como hombre erudito y vinculado con el mundo artístico barcelonés, sería un valor añadido importante en la vida social y artística de Ramon de Montaner. Su participación en el nuevo proyecto arquitectónico fue también definitiva para el resultado final.